(Por Norbi Baruch B.)Esta portada no sólo fue una de las primeras portadas tipográficas que hicimos para el suplemento joven del diario La Nación de Buenos Aires, sino que fue una de las primeras que hacíamos con ese recurso. Antes nunca el diario había recurrido a semejante invocación visual. A nadie se le ocurría desafiar en su terreno natural, las portadas, al lobby fotográfico de la institución centenaria.
Pero un suplemento que conceptualmente apuntaba a la experimentación, a lo nuevo, a lo joven, no podía dejar de transitar este camino novedoso. Un pretexto temático nos ayudó a apurar la cuestión. Es que para los meses posteriores de la gran crisis argentina del 2001, las giras de rock por Europa se habían convertido en la tabla de salvación económica para muchos músicos y bandas nacionales.
Siempre la primera opción para resolver una portada en un diario tiene que ver, inequívocamente, con recurrir a una foto de la banda en cuestión en alguna de las siguientes versiones: 1) Típica foto de archivo; o 2) Instantánea del recital. En este caso teníamos seis posibilidades para armar una portada correcta, pero optamos por una tipográfica.
Para completar semejante apuesta a la locura (ya teníamos el no por lo tipográfico) buscamos ser mucho más conceptuales y escribimos toda la portada en alemán. Desde el título grande del afiche (Eurapäische Tour, Südamerikanische Musikfest), hasta las descripciones de cada una de las tres bandas, para que el público germano supiera que hacían las mismas, tuvo el aporte idiomático de Ricardo Bruckner, del departamento de corrección del diario.
Así, gracias a nuestro imaginario afiche, los habitantes berlineses se enterarían que Attaque 77 es una banda de Argentinische Punk, o que la Pequeña Orquesta Reincidentes hacía un espléndido Neu Tango, sin olvidarnos de los mendocinos de Karamelo Santo, un verdadero Lateinische Gruppe.







